Cómo se traduce un texto de inglés a español

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Traducir correctamente no conlleva simplemente convertir palabras de un idioma al otro; una correcta traducción de inglés a español precisa de un análisis exhaustivo del texto original al objeto de usar correctamente los términos que aparecen en el mismo y plasmarlos con precisión en el texto traducido o texto meta.

Como ya sabemos, existen múltiples páginas web y programas informáticos que traducen de manera gratuita de inglés a español. No obstante, cuando insertamos un texto, se obtiene un resultado poco satisfactorio, tal vez debido a que se trata de diccionarios dedicados a traducir palabra por palabra de manera descontextualizada –sin tener en cuenta el tema del texto origen– o expresiones cortas, pero no están especializados en textos más largos.

            Asimismo, es también frecuente leer fragmentos de libros de diversa índole cuya redacción resulta bastante confusa; lo más probable es que la traducción se haya realizado de modo literal por medio de estas herramientas, lo cual hace que se pierda el sentido del texto.

            Llegamos, así, a la conclusión de que, para traducir correctamente, no nos basta con convertir las palabras de un idioma al otro, sino que debemos logar la comunicación efectiva de la idea global del texto origen en la traducción, partiendo del principio de que, por lo general, la cultura es parte fundamental de cualquier texto.

            Para la traducción correcta de un texto de inglés a español son necesarias múltiples condiciones pero, de forma resumida, podríamos hacer mención de las siguientes cuatro como las más relevantes para cualquier traductor profesional:

  • Tener un excelente dominio del idioma meta (en este caso, el español).
  • Conocer con amplitud la cultura de ambos idiomas (el inglés y el español).
  • Escribir con corrección y precisión, teniendo en cuenta las cuestiones morfológicas y sintácticas del texto meta, la distribución del texto meta y de sus párrafos, la correcta expresión de las ideas en lengua española de manera que su redacción y posterior lectura resulten naturales en lugar de forzadas.
  • Tener un dominio adecuado sobre el tema del que trata el texto origen.

            En sí, la traducción es una disciplina en la que conocer bien los idiomas que se manejan (el idioma del texto origen –en este caso, el inglés– y el idioma del texto meta –en este caso, el español–) no es suficiente. Así pues, si eres escritor de novelas o de poesía, lo más apropiado es que te dediques a la traducción literaria de textos escritos por novelistas y poetas; en cambio, si tu especialidad es la ingeniería química, opta por traducir temas de esta índole. Si, por cuestiones laborales, debes traducir temas que escapan a tu especialidad, asegúrate de documentarte debidamente antes de realizar la traducción. De lo contrario, existe una gran probabilidad de que ofrezcas un mal servicio de traducción dada la complejidad terminológica y, por ende, temática de ciertos textos especializados.

            Podríamos decir, también, que existen dos tipos de traducción: la literal y la libre. La traducción literal traspasa oraciones de un idioma al otro sin permitir una redacción adaptada al idioma meta, en nuestro caso al español. Sin embargo, la traducción libre sí nos permite estructurar la idea del texto origen en el texto meta de modo que su lectura nos resulte cómoda. Como recomendación personal, aconsejamos que lleves a cabo una traducción libre manteniendo siempre la idea original plasmada en el texto origen.

¿Cómo se traduce de inglés a español?

Algunos consejos básicos a tener en cuenta a la hora de cómo se traduce un texto de inglés a español serían los siguientes:

            Se recomienda que, con anterioridad a la traducción de un texto, se haga una lectura exhaustiva del contenido del mismo con el fin de tener un conocimiento general del tema y para buscar de antemano la información y términos que sean necesarios.

            También resulta buena idea, por ejemplo, subrayar las frases o palabras que puedan provocar desajustes en el idioma meta. Conviene analizarlas al objeto de lograr traducirlas mediante equivalencias coherentes cuya lectura sea cómoda y resulte natural en el idioma meta (en este caso, el español).

            Otro consejo sería el de traducir por párrafos, para evitar perder tiempo intentando recordar o releyendo la información de la línea anterior.

            En caso de que debas traducir ejemplos que en el idioma meta no se van a comprender; consulta y baraja la posibilidad de cambiar dichos ejemplos por otros cuyo significado sea más natural en español y se comprenda mejor, sin desviarte demasiado de la intención e idea del texto origen.

            Te aconsejamos también que, al traducir tu texto de inglés a español, utilices un español neutro en tu traducción, evitando en la medida de lo posible las expresiones locales o regionales.

            Finalizada la traducción, date algo de tiempo antes de proceder a su revisión. No conviene dejar la traducción sin revisar; la revisión siempre es obligatoria para un traductor profesional. Espero que hayan sido útiles estos tips de cómo se traduce un texto de inglés a español. Si tienes dudas consúltanos y veremos en qué podemos ayudarte para que cuentes con una traducción correcta del inglés al español.

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