5 aspectos a destacar en la traducción financiera de inglés a español y viceversa

Foto 1_Post 62

Saludos a todos nuestros lectores, de nuevo contactamos con vosotros para acercaros las novedades del sector de la traducción, siempre en constante movimiento. Hoy queremos hablaros de la traducción financiera de inglés a español o viceversa, un sector que a priori muchos identifican con las grandes empresas, pero que cada vez es más común entre PYMES e, incluso, en las sociedades unipersonales.

¿Sabíais que no es lo mismo la traducción económica que la financiera?

Un error común en el sector de la traducción financiera de inglés a español o viceversa es considerar como sinónimos estos dos términos, cuando en realidad son dos categorías completamente distintas. Podríamos decir que la economía es el marco general de la relación entre las personas y el conjunto de bienes y servicios, y tiene una labor eminentemente teórica; sin embargo, las finanzas son la rama de la economía (una subcategoría) que gestiona el uso concreto del dinero y sus equivalentes en el presente y el futuro.

¿Si no es lo mismo, se traduce igual?

            Como podéis adivinar, no. Es cierto que la economía, como tronco del que emanan las finanzas, tiene un vocabulario específico que ya de por sí exige de la labor de un traductor especializado, pero las finanzas tienen su propio vocabulario aún más concreto, que hace de la labor del traductor casi un proceso de artesanía mediante el uso de glosarios plurilingües aprobados por las instituciones financieras de mayor peso a nivel internacional con términos equivalentes oficiales, como son los de la Comisión Nacional del Mercado de Valores, o el de la Agencia Tributaria entre otros. Por lo que desconfiad de aquellos traductores con precios irrisorios que prometen proyectos en 24 o 48 horas. Habitualmente recurren a Maquinas de Traducción Automática, que ofrecen resultados para andar por casa y dejaran los documentos de nuestra empresa a la altura del betún.

¿Son solo para las grandes empresas?

            Quizás hace años, antes de internet y la sociedad global, podríamos haber respondido afirmativamente. Sin embargo, nos gusta insistir en la globalización como fuente de riqueza y el impulsor de nuestro momento histórico. Cualquier empresa con intención de crecimiento va a tener que pasar necesariamente por la interacción con sociedades extranjeras, y una de las primeras cosas que nos van a pedir para hacer negocios con nosotros, es el estado y previsión financiera de nuestros productos o servicios. En ese sentido, incluso la PYME más humilde debe adelantarse a las circunstancias, y tener un archivo con traducciones de sus documentos financieros porque, si decidimos traducirlos cuando existe una oportunidad de inversión, quien ya los tenga nos comerá la tostada. Ser previsor es clave para crecer en el mercado internacional, o contratar con empresas extranjeras en España.

¿Porqué es fundamental acudir a traductores expertos?

        Ya adelantábamos que no es un ámbito el de la traducción financiera de inglés a español o viceversa, donde podamos confiar en la labor del primer traductor amateur que se presente al proyecto. Hay un sinfín de errores que vemos repetidos constantemente en documentos de nuestros clientes, que en un primer momento se fiaron de traductores no acreditados, y después de llevarse algún rapapolvo de empresas serias, recurrieron a nuestros servicios para obtener un resultado profesional. Incluso en cuestiones que parecen obvias en principio, aún hay quien no sabe cómo traducir los quebrados sajones (3  como 3,75, por ejemplo), traducir el valor billones como unidad de millar de millón, no cambiar correctamente las comas por puntos, como podría ser 1,235 por 1.235, ¿os imagináis que traduzcan los beneficios de vuestra empresa con valor decimal, y perdáis de golpe 1.233,765 millones en beneficios de cara a posibles inversores? Más aún, errores terminológicos que incluso se han filtrado a medios nacionales, como serio, por serious, en lugar de grave; dramático, por dramatic, en lugar de espectacular; o paquete, por packet, en lugar de serie (por ejemplo, de medidas).

¿Qué tipo de documentos encajan en este sector?

            Principalmente debemos diferenciar dos grandes ámbitos, aquellos documentos financieros de uso interno para la empresa, como facturas, cotizaciones, notas de remisión, cheques o pagarés, declaraciones de proveedores, estados de cuenta bancarios y registros de nómina. En muchas ocasiones existe una obligación legal de conservar estos documentos durante un periodo de tiempo, y la administración nos los puede requerir, por lo que, para aquellas empresas o autónomos que tengan sede en varios estados, la traducción financiera de inglés a español o viceversa es indispensable, hasta el punto de poder necesitar un convenio de colaboración con una empresa de traducción que pueda garantizar un flujo documental constante que de seguridad jurídica a la empresa.

Como veis, el mundo financiero de las empresas es un flujo constante de documentación de vital importancia para el desarrollo económico y la proyección nacional e internacional de nuestra sociedad mercantil. Desde En Otras Palabras traductores os animamos a contactar con nosotros para ayudaros con la traducción financiera de inglés a español o viceversa, y así conseguir resultados de máxima calidad.

Imagen 2_Post 62

 

 

 

Deja un comentario

Your email address will not be published.

top